Se encuentra en: Home » Temática Variada » Biblia » Jesús, el Hijo del Hombre
Era un día primaveral el día en que Jesús llegó a un parque de Jerusalén, y comenzó a dialogar con la multitud sobre el Reinado del Cielo.
Graves acusaciones en contra de fariseos y escribas que colocaban trampas y cavaban pozos en el sendero de quienes buscaban el Reino Celestial, apostrofándolos y recriminándolos con acritud. Entre la multitud se hallaban personas que defendían a los escribas y fariseos, y planearon. arrestar a Jesús, y a nosotros con él. Pero Jesús logró burlar sus ardides y escapar por el portal de la ciudad que mira hacia el Norte. Allí nos contempló y dijo:
-Todavía no ha llegado la hora en que me prendan. Aún tengo mucho de que hablaros, y mucho es también lo que tengo que hacer entre vosotros antes de pensar en entregarme-. -Y después añadió, su voz teñida de felicidad:-Vayamos hacia el Norte, hacia la primavera. Subid conmigo a los montes, pues el invierno ha terminado y la nieve del Líbano está cayendo hacia los valles, agregando su preludio a las sinfonías de los arroyos. Las llanuras y las viñas han alejado todo sueño, y han despertado para recibir al Sol con lujuriosos higos y frescas uvas.
Estaba siempre a la. cabeza de la columna que conformaban los suyos, todo ese día y también el siguiente. En el atardecer del tercero habíamos escalado la cima del monte Hermón. En lo alto de una meseta se detuvo a observar las aldeas esparcidas por el llano. Se le iluminó la cara, que en ese instante parecía oro bruñido. Nos tendió las manos.
-Ved cómo el suelo se ha vestido con sus verdes vestiduras -dijo- y de qué manera los arroyos han bordado sus faldas con brillante hilo de plata. La Tierra es hermosa, verdad, y todo lo que es y existe encima de ella es encantador; pero, atrás de todo lo que veis se encuentra un Reino del cual yo seré monarca y gobernante. Si podéis amar y encariñaros con el corazón iréis conmigo a ese Reino, a gobernar a mi lado. En ese lugar vuestro rostro y el mío no estarán velados; no llevarán vuestras diestras puñales ni cetros. Nuestros gobernados vivirán en la tranquilidad sin sentir hacia nosotros miedo u horror.
Más Libros, Más Libres
Tags: Libros de Autoayuda, Libros Espirituales, Libros Sagrados
Categoría: Biblia, Sabiduria
No se encontraron libros relacionados.
¿Te ha gustado este Libro y quieres más?. Si deseas recibir libros como este en tu bandeja, suscríbete ingresando tu e-mail a continuación.
Trackback URL | Comentarios Feed RSS
No hay comentarios aún. ¡Sé el primero en comentar!
Nombre ( necesario )
Email ( necesario; no será publicado )
Sitio Web
Notificarme los nuevos comentarios por correo electrónico. También puedes suscribirte sin comentar.
Si deseas recibir las actualizaciones del blog en tu bandeja, suscríbete ingresando tu e-mail a continuación.
Comentarios (0)
Trackback URL | Comentarios Feed RSS
No hay comentarios aún. ¡Sé el primero en comentar!